En la zona del Baix Ter confluyen la desembocadura del río Ter, una extensa llanura agrícola, una zona de marismas y humedales, y un litoral parcialmente urbanizado. La población residente en los municipios del Baix Ter (especialmente Torroella de Montgrí y l’Estartit) es de aproximadamente 12.000 habitantes, aunque en época estival puede multiplicarse por cuatro debido a la afluencia turística, especialmente vinculada al turismo de sol y playa, pero también a actividades náuticas y de buceo, lo que se explica por la presencia del Parc Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Baix Ter.

Esta zona de la Costa Brava constituye un ejemplo claro de la interacción entre los procesos naturales, la urbanización y la naturalización ambiental. El proyecto DUAL se centra en tres espacios diferenciados.

El proyecto en el Baix Ter busca reforzar la costa frente a la erosión, recuperando dunas y espacios naturales, restaurar el perfil litoral y asegurar un entorno sostenible para las personas y la biodiversidad, dando continuidad a acciones desarrolladas anteriormente.

El Ter Vell es una de las antiguas desembocaduras del río Ter, antes de que este fuera canalizado hacia la actual Gola a mediados del siglo XIX, dando lugar a la formación de esta laguna litoral. Durante décadas, el acceso a la playa en este punto se facilitó mediante un aparcamiento informal a pie de playa. Hoy, esta estructura está en proceso de eliminación y de restauración de la cadena playa-duna-trasduna-marisma-laguna.

Hacia el sur, la urbanización de Griells, desarrollada en primera línea de mar durante la década de 1960, presenta hoy el tramo de costa más erosivo del área de trabajo. El espacio antropizado es el elemento disruptor del sistema litoral activo, lo que dificulta la recuperación del sistema tras los temporales. Recientemente, se han desarrollado dunas frente a la zona urbanizada, lo que ha limitado notablemente la tasa de erosión en los últimos años. Entre Griells y la desembocadura del río Ter se encuentra el tercer espacio de trabajo de DUAL en el Baix Ter: la Pletera. En este paraje se comenzó a construir, en la década de 1980, una urbanización para 1.350 viviendas. La urbanización de los terrenos supuso una profunda alteración de los hábitats naturales, que fueron cubiertos con materiales de desecho para lograr la elevación del terreno, y sobre estos llegó a construirse un paseo de aproximadamente un kilómetro de longitud.

La crisis económica posterior a los Juegos Olímpicos de 1992 y otros factores, como los cambios en la legislación sobre el dominio público marítimo-terrestre y las nuevas sensibilidades de los gobiernos locales, convergieron para evitar la transformación completa de estos sectores y favorecer que en 2014 se iniciaran obras de desconstrucción de este tramo y de naturalización de lagunas y marismas en el marco de diferentes proyectos LIFE.

Paralelamente, el Parc Natural del Montgrí, Illes Medes y Baix Ter, en cooperación con el proyecto LIFE, inició el desarrollo de una franja de dunas en la fachada litoral que mitiga la erosión costera y acumula anualmente miles de metros cúbicos de arena, recuperando así el perfil topográfico propio de la zona.